LAS FINANZAS VENEZOLANAS Y EL PETRÓLEO
Fecha: 2009-01-21 08:13:32

LAS FINANZAS VENEZOLANAS Y EL PETRÓLEO
Es bien conocida la vulnerabilidad de los gobiernos de países productores de petróleo a los shocks negativos en los precios del petróleo. Venezuela enfrenta en el 2009 una de las situaciones más frágiles de cualquier economía petrolera del mundo. Los altos precios del petróleo y la expansión del gasto público han sido el motor del crecimiento económico pero también de una elevada inflación que cierra sobre 30% en 2008, a pesar de controles de precios y subsidios. Con un régimen de control de cambio distorsionante de las actividades productivas, comerciales y bancarias aunado a las amenazas del presidente Chávez de más nacionalizaciones, no hay esperanzas de recuperar la confianza del sector privado. La corrupción reina en prácticamente todas las relaciones del gobierno y PDVSA con la economía privada. El tesoro nacional y la empresa estatal petrolera son la principal fuente de riqueza de muchos funcionarios, militares, políticos y hombres de “negocios” cercanos al chavismo. El caso venezolano es uno singular para el estudio histórico y económico, pues tiene una larga trayectoria de alto crecimiento económico asociado al petróleo por 50 años, desde los años veinte hasta la década del setenta, con baja inflación y estabilidad cambiaria. Para finales de los años cincuenta es una de las economías con más alto nivel de ingreso por habitante del mundo y más baja inflación. La dependencia petrolera era muy alta, pero la calidad de la política fiscal y monetaria permitió estabilidad macroeconómica y progreso socioeconómico, aunque sin lograr la diversificación del patrón de exportaciones. Luego desde mediados de los años setenta con precios petroleros más altos aparecen irresponsables manejos fiscales con corrupción generalizada, alta inflación y sobrevaluación cambiaria, seguidos por un colapso del crecimiento económico promedio en tres décadas. Las normas y prácticas fiscales establecidas entre 1913 y 1922, mantenidas en décadas posteriores, revelan un patrón de gestión presupuestaria responsable. Tal es el caso del uso del Fondo de Reserva del Tesoro desde 1913 hasta los años cincuenta como un mecanismo de estabilización de la gestión fiscal ante fluctuaciones en los ingresos debido a 2 shocks externos. No se puede explicar la estabilidad económica por varias décadas sin considerar la calidad de la institución fiscal, pues el petróleo por sí solo y en forma contradictoria ha sido señalado como la causa del ascenso y descenso económico de Venezuela. El declive de la institución fiscal venezolana se inicia en forma notoria en 1974. Este deterioro tuvo una gran incidencia en la baja calidad de la gestión presupuestaria de los altos ingresos petroleros recibidos a partir de ese año, así como en el colapso de las condiciones de estabilidad macroeconómica prevalecientes por más de 50 años.

